“Alzar la voz por otras mujeres también es construir la paz”

Carta escrita 1.

Soy una mujer firmante de paz. Durante mi adolescencia fui víctima de violencia sexual por parte de un teniente de la Policía, una experiencia que marcó profundamente mi vida y me llevó a luchar contra las violencias patriarcales.

Después de la firma del Acuerdo de Paz encontré un nuevo camino acompañando una colectiva de mujeres que trabaja por la paz, la defensa del territorio y el feminismo como herramientas para transformar las realidades de quienes han sufrido diferentes formas de violencia.

Ser defensora de los derechos de las mujeres no ha sido un camino fácil. Sin embargo, cada dificultad ha fortalecido mi compromiso con quienes necesitan ser escuchadas y acompañadas.

En mi recorrido aprendí que levantar la voz por quienes no la tienen es una forma de abrir caminos hacia la justicia, la igualdad y la dignidad para todas.

"Entendí que desde la diferencia también se puede construir paz."

Mi espíritu de solidaridad con las mujeres más vulnerables ha sido siempre mi mayor motivación. Creo profundamente que cada acción en favor de ellas ayuda a construir una sociedad menos marcada por el dolor y más llena de esperanza.

Deseo que las futuras generaciones crezcan rodeadas de paz, amor, respeto y oportunidades, convencidas de que no es necesario pensar igual para convivir y construir un mejor país.

Mujer lideresa de Derechos Humanos y firmante de paz Colombia