“La estigmatización también mata”

Carta escrita 1.

Señor presidente electo:

Le escribo desde el anonimato, no por falta de convicción, sino por la preocupación que siento frente al futuro del Acuerdo Final de Paz y de las instituciones creadas para garantizar su implementación.

Soy mujer, madre, lideresa y firmante del Acuerdo de Paz. Como miles de colombianos decidí dejar atrás la guerra para construir una vida digna, criar a mi hijo en un país diferente y trabajar por la reconciliación desde los territorios.

Durante estos años no solo hemos reconstruido nuestras vidas; también hemos fortalecido comunidades, impulsado proyectos productivos y demostrado que la paz sí genera oportunidades cuando existen garantías.

El camino no ha sido sencillo. He sufrido el asesinato de familiares y la desaparición forzada de seres queridos. A pesar de ese dolor, nunca he renunciado a la esperanza de construir una Colombia distinta.

"La estigmatización mata."

Hoy hablo pensando en mi hijo y en miles de niños que merecen crecer en un país donde las diferencias políticas nunca vuelvan a convertirse en motivo de persecución o violencia.

Le pido que ejerza el liderazgo con la responsabilidad que exige la Presidencia de la República. Gobernar significa proteger a todos los colombianos, respetar las instituciones y garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado.

No escribo desde el resentimiento, sino desde la esperanza de que Colombia continúe avanzando por el camino de la reconciliación y que nunca más hacer la paz sea motivo de riesgo para quienes decidimos cambiar nuestras vidas.

Ojalá durante su gobierno prevalezcan el diálogo, el respeto y las garantías para todos, porque la paz pertenece a las familias colombianas y no a un partido político.

Una mujer, madre, lideresa y firmante del Acuerdo de Paz Colombia