Esta carta está dirigida a todos los colombianos: al ciudadano de a pie, al empresario, al campesino y también a quienes asumirán la responsabilidad de gobernar el país.
Queremos hacer un llamado para seguir apostándole al Acuerdo de Paz, que está próximo a cumplir diez años y que marcó un antes y un después en la historia de Colombia al poner fin a más de cinco décadas de conflicto.
Junto con nuestra familia creemos que es necesario continuar fortaleciendo la implementación de este compromiso. Miles de vidas cambiaron gracias a la paz. Personas que antes estuvieron vinculadas a la guerra hoy cultivan la tierra, producen alimentos y construyen oportunidades para sus comunidades.
Hoy esas personas son nuestros vecinos, nuestros amigos y hacen parte de los territorios donde compartimos el presente y soñamos con un mejor futuro.
"Nunca más el disparo de un arma debe arruinar la vida de una comunidad."
Miles de armas se silenciaron y esperamos que permanezcan en silencio para siempre. La paz debe seguir siendo el camino que nos permita convivir como sociedad.
Decimos sí a la paz, siempre.