En Antioquia, cientos de familias han enunciado una pregunta que durante años permaneció sin respuesta: ¿Qué ocurrió verdaderamente con sus hijos, hermanos, esposos, padres o familiares cuando desaparecieron y, poco después, fueron reportados como muertos en supuestos combates?
La Jurisdicción Especial para la Paz ha investigado estos hechos dentro del Caso 03 Asesinatos y desapariciones forzadas presentados como bajas en combate por agentes del Estado. Se trata de una de las investigaciones más importantes sobre las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en Colombia durante el conflicto armado.
En el departamento de Antioquia se configuró un patrón criminal que dejó personas asesinadas y otras sobrevivientes de intentos de ejecución. Los hechos han sido atribuidos a distintas unidades adscritas a la IV Brigada del Ejército Nacional, entre ellas el BAJES, BIGIR, BIPEB, BIOSP, AFEUR y el Grupo de Caballería Juan del Corral. Este patrón se configuró bajo mecanismos de reclutamiento a través de engaños, alteración de escenas y falsificación de información. Los nombres de hijos, hermanos, vecinos, trabajadores o padres fueron asociados a acusaciones falsas que afectaron a las familias en múltiples dimensiones.
Las investigaciones judiciales han permitido establecer responsabilidades y reconstruir parte de lo ocurrido. Sin embargo, el esclarecimiento de los hechos no se limita a identificar patrones criminales o establecer responsabilidades individuales. También implica comprender el impacto humano que dejaron estos crímenes en las familias y en los territorios.
Por esa razón, el proceso restaurativo impulsado por la Agencia para la Reincorporación y Normalización - ARN ha acompañado espacios de encuentro entre víctimas y comparecientes. Se trata de escenarios complejos, atravesados por emociones, preguntas y expectativas distintas, donde la palabra de las víctimas ocupa un lugar central. En estos espacios las familias han podido compartir quiénes eran las personas que perdieron, cómo transformó sus vidas la violencia y qué esperan de quienes hoy reconocen responsabilidades. Los comparecientes, por su parte, han avanzado en ejercicios de reconocimiento del daño causado y en la construcción de compromisos orientados a la reparación y la no repetición.
Hijos que ayudaban a sostener sus hogares, hermanos que hacían reír a sus familias, padres jóvenes que imaginaban el futuro de sus hijos, muchachos que trabajaban desde temprano y regresaban a casa con el salario recién recibido. Muchos soñaban con construir o mejorar una casa; otros, querían terminar sus estudios, formar una familia o sencillamente continuar con la vida que estaban construyendo.
Cada uno de sus nombres sigue pronunciándose en las conversaciones familiares, a la luz de las fotografías conservadas durante años, en las historias que vuelven una y otra vez para impedir el olvido.
Jose Miguel Londoño Ramírez
Jose ponía la Navidad desde octubre. Era un dibujante experto de Piolín y Mickey, amaba los animales y soñaba con convertirse en veterinario o pintor.
El tercero de los hermanos Posada
Creció entre caballos, montañas y árboles frutales. Sus hermanos todavía lo encuentran en la madera que por tanto tiempo trabajaron sus manos, en el miedo pequeñito de hacer un mandado en la noche.
Wilson Darío Gómez Arboleda
Wilson soñaba con comprar una moto y terminar el bachillerato. Era hincha del Nacional y amante de los fríjoles con chicharrón. Cada diciembre se encargaba de comprar regalos para sus hijos.
Gilmer Darío Pino Álvarez
Con el primer salario que recibió, Gilmer le compró un bluyín a su mamá. Soñaba con arreglar la casa para que dejara de entrar agua y con construir una vida tranquila junto a quienes quería.
Hawin Parra Rentería
Hawin llevaba a su mamá en el centro de sus planes. Siempre tenía un abrazo ante la tristeza; cuando hablaba del futuro, aparecía su gran promesa: construirle una casa.
Estos libros se consolidaron colectivamente como parte de un ejercicio de memoria entre víctimas y comparecientes de la Fuerza Pública. A partir de relatos, creaciones manuales y recuerdos compartidos por las familias, sus páginas constituyen un acercamiento a las vidas de quienes fueron asesinados y presentados falsamente como bajas en combate. A su vez, albergan reflexiones de los comparecientes sobre el daño causado y el reconocimiento de responsabilidades.
Durante su construcción, víctimas y comparecientes participaron conjuntamente en ejercicios de aprendizaje de técnicas manuales como collage, fotobordado y creación de sobres o bolsillos. Cada una de estas piezas aporta una forma distinta de contar, recordar y dar significado a las historias que aquí se reúnen.
Este video reúne voces de víctimas, comparecientes y profesionales que acompañaron el proceso restaurativo desarrollado en Antioquia. A través de sus testimonios es posible conocer cómo se construyeron los encuentros, cuáles fueron los desafíos que enfrentaron y qué significados adquirió este camino para quienes participaron en él
Las imágenes que reúne esta galería registran momentos del proceso restaurativo en Antioquia. En ellas aparecen los encuentros individuales, dialógicos, los ejercicios de memoria y las actividades colectivas construidas entre víctimas, comparecientes y equipos acompañantes.
Con el apoyo de
Este micrositio fue desarrollado con el apoyo técnico de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Los contenidos son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente las opiniones de la OIM.