Eje Cafetero – Paisaje Cultural Cafetero

“La verdad es el camino que nos ayuda a sanar”

Durante los años más intensos del conflicto armado en Colombia, entre 1990 y 2016, se registraron graves violaciones a los derechos humanos conocidas como ejecuciones extrajudiciales, en las que civiles fueron presentados falsamente como bajas en combate por parte del Ejército Nacional de Colombia. Hoy, estos hechos están siendo investigados por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que busca esclarecer lo ocurrido, reconocer responsabilidades y aportar a la construcción de verdad, reparación y garantías de no repetición.

En la región del Eje Cafetero, Cauca y Valle del Cauca, estos hechos involucraron a integrantes de distintas unidades del Ejército Nacional: el Batallón de Contraguerrillas No. 57 “Mártires de Puerres” en Manizales, Pereira y Valle del Cauca, el Batallón de Ingenieros No. 8 “Francisco Javier Cisneros” en Quindío, y el Batallón de Infantería No. 22 “Batalla de Ayacucho” en Caldas, Risaralda y Antioquia. Las investigaciones han permitido identificar patrones comunes: presiones por presentar resultados operacionales, falsos informes de inteligencia para justificar las operaciones militares, personas en condiciones de vulnerabilidad eran engañadas o trasladadas a otros lugares, donde posteriormente eran asesinadas y reportadas como resultados de falsos combates.

434 víctimas en Eje Cafetero de 7.837 víctimas de ejecuciones extrajudiciales a nivel nacional (esto debe ir en una cajita)

A nivel nacional, se han documentado más de 7800 víctimas de ejecuciones extrajudiciales entre 1990 y 2016. En el Eje Cafetero, estos hechos se reflejan en al menos 18 casos documentados, que dejaron 42 víctimas directas y 74 víctimas indirectas, es decir, familiares que también han sufrido las consecuencias de la violencia, de las cuales 19 junto a 20 comparecientes participaron en el Proceso Restaurativo, en un proceso que busca, más allá de la justicia, abrir caminos hacia la restauración y reconciliación.

Caminos de memoria

En nombre de sus familias, de las víctimas que participan en este proceso y de todas las víctimas de ejecuciones extrajudiciales del Eje Cafetero y de Colombia, este espacio busca dignificar sus memorias, reconocer sus historias y reafirmar el compromiso con la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

Cada historia reunida en este espacio es una invitación a recordarles desde su humanidad: sus gustos, sus trabajos, sus alegrías, sus sueños y los vínculos que construyeron con sus familias y comunidades. Estos relatos resignifican sus nombres desde la memoria, la dignidad y la vida, para que nunca más sean reducidos a una cifra.

Proceso restaurativo

En el Eje Cafetero, entre el segundo semestre de 2025 y el primer semestre de 2026, se desarrolló un Proceso Restaurativo que abrió espacios de encuentro, escucha y diálogo entre víctimas de ejecuciones extrajudiciales, comparecientes de la Fuerza Pública ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y actores institucionales. Este camino tuvo como propósito aportar a la reparación integral desde un enfoque restaurativo, poniendo en el centro la dignidad, la memoria y la construcción de paz.

El proceso fue facilitado por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), en articulación con la JEP y con el acompañamiento de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el marco del Macrocaso 03.

A lo largo de este recorrido participaron 19 víctimas provenientes del Eje Cafetero, Valle del Cauca y Cauca, así como 20 comparecientes de la Fuerza Pública vinculados a hechos ocurridos principalmente en esta región. A través de encuentros construidos desde el cuidado, el respeto y la escucha, las víctimas pudieron compartir sus historias, expresar el dolor causado por las graves violaciones a los Derechos Humanos y hacer visibles sus demandas de verdad, reconocimiento y dignificación. Al mismo tiempo, los comparecientes avanzaron en el reconocimiento de responsabilidades frente a los daños ocasionados, como parte de su compromiso con la verdad, la reparación y la no repetición.

De manera conjunta, víctimas y comparecientes construyeron acciones restaurativas de carácter simbólico, pedagógico y territorial. Entre ellas se encuentran la creación de un video, actividades y folletos pedagógicos, así como un mural conmemorativo replicado en Cali, Manizales y Pereira. Estas acciones buscan mantener viva la memoria de las víctimas, resignificar sus nombres e historias, visibilizar lo ocurrido y promover reflexiones colectivas que contribuyan a la no repetición y a la construcción de una paz más humana y cercana.

A través de los murales y los espacios pedagógicos, este proceso restaurativo encontró nuevas maneras de compartir la memoria y dignificar las historias de las víctimas. Cada trazo, cada conversación y cada encuentro permitió resignificar sus nombres desde la humanidad, el recuerdo y la vida a través de tres murales que hoy, son la imagen de una nueva que se narra de manera colectiva.

Como una acción complementaria a este camino restaurativo, los espacios pedagógicos abrieron la conversación a estudiantes y comunidades, permitiendo que víctimas y comparecientes compartieran de manera conjunta sus reflexiones sobre la memoria, la verdad, la dignificación y la no repetición.