Durante la Semana por la Paz, la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) desarrolló, en Arauca, una agenda que tuvo como escenarios el deporte, el diálogo y la participación comunitaria. Las actividades propiciaron encuentros entre diferentes actores del territorio y permitieron compartir experiencias y reflexiones en torno a la reconciliación, la convivencia y la prevención de la estigmatización hacia firmantes de paz.
La programación inició con la tercera versión de ‘Nos la jugamos por la paz’, un torneo de fútbol de salón relámpago que reunió a firmantes de paz, servidores públicos, mujeres, jóvenes, líderes sociales, integrantes de la Fuerza Pública y comunidad. Los equipos Esperanza, Paz, Reconciliación y Convivencia disputaron una jornada que dejó más de 20 goles y contó con el acompañamiento de entidades, organizaciones sociales y comunitarias.
Luis Fernando Vega, firmante de paz, acompañó la jornada y compartió un mensaje sobre la importancia de generar espacios de encuentro que contribuyan a avanzar en la reconciliación y superar prejuicios. Aunque no hizo parte de los equipos, participó en la actividad y destacó la necesidad de generar escenarios que contribuyan a prevenir la estigmatización de las personas en proceso de reincorporación.
La segunda actividad fue el foro ‘Tejiendo territorios de paz: encuentro para la reconciliación y la convivencia’, un espacio de diálogo que reunió diferentes voces para conversar sobre los retos de la reconciliación y la convivencia en Arauca. Entre las invitadas estuvo Lilia Colmenares, víctima del conflicto y lideresa de derechos humanos, quien, desde su experiencia, destacó la importancia de mantener estos escenarios de conversación y reconocimiento entre quienes hacen parte del territorio.
La agenda finalizó con una jornada comunitaria en la vereda Filipinas, municipio de Arauquita, liderada por firmantes de paz, sus familias y habitantes de la comunidad, con el acompañamiento de la ARN. La actividad comenzó con la izada de la bandera blanca como símbolo de paz y continuó con una caminata desde la Institución Educativa Filipinas hasta el ETCR, acompañada por la banda escolar. Durante el recorrido, las niñas y los niños fueron protagonistas con su alegría y participación.
Al llegar al ETCR, la jornada continuó con actos culturales y una olla comunitaria, que propiciaron un espacio para compartir y fortalecer los lazos entre las familias, los firmantes de paz y la comunidad. La programación finalizó con un torneo relámpago de fútbol. Over Chogo, firmante de paz y líder de la jornada, resaltó la importancia de que estos espacios sean construidos desde la propia comunidad y cuenten con la participación de las familias y habitantes del territorio.
Con estas tres actividades, la ARN aportó a la programación de la Semana por la Paz en Arauca a través de diferentes escenarios de participación y encuentro. Las jornadas reunieron a firmantes de paz, víctimas, comunidades e instituciones en torno a iniciativas que contribuyen a fortalecer la convivencia, promover la reconciliación y prevenir la estigmatización en los territorios.