En Putumayo avanza la implementación de las Agendas Comunitarias, diálogos para el futuro, “Tejiendo confianza para la reconciliación y la paz", en el municipio de Puerto Guzmán con la comunidad del resguardo Aguadita del pueblo Nasa y en el municipio de Orito, en el barrio Los Laureles.
Esta es una iniciativa liderada por el colectivo de firmantes de paz de la cooperativa Comuccom, con el apoyo de Pastoral Social, Diócesis Mocoa – Sibundoy y el acompañamiento de la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN).
El objetivo de este espacio es Fortalecer el tejido social y reducir la estigmatización hacia los y las firmantes de paz, de modo que permita establecer escenarios de diálogo para promover la cohesión social y la convivencia.
El proyecto, que inició en el mes de octubre de 2025, contempla la realización de pre- encuentros restaurativos con las comunidades, círculos restaurativos colectivos con comunidades víctimas del conflicto armado, firmantes de paz e institucionalidad, así como espacios de diálogo con jóvenes y circulo de mujeres, para fortalecer el liderazgo y la participación para el desarrollo local, garantizando su acceso a derechos y oportunidades.
Valentina González, coordinadora territorial de la ARN en el departamento dijo: “Este proyecto busca potenciar el relacionamiento con la comunidad, la reconstrucción del tejido social y aportar a los procesos de reconciliación con la participación activa de la población en reincorporación, así mismo contempla construir espacios de diálogo social donde de manera confiable se haga un ejercicio de análisis de los daños causados y también de las acciones que proponen las comunidades para reparar y restaurar el daño de manera conjunta, organizada y colectiva".
Por su parte, Esnoraldo Patiño, firmante de paz, manifestó: “Queremos apoyar en el desarrollo de este proyecto en el barrio Los Laureles, por ser una comunidad víctima del conflicto armado, por lo que queremos reparar los daños causados y que nos perdonen lo que fuimos".
Como resultado, se espera la construcción conjunta de una iniciativa comunitaria en cada municipio, definida a partir de la identificación, priorización y concertación de acciones colectivas orientadas a la reconciliación y a contrarrestar la estigmatización.
Dato de interés: de este proyecto se benefician de manera directa 613 personas y de manera indirecta 370 personas en las comunidades focalizadas de los municipios de Orito y Puerto Guzmán.