A través de la Estrategia Maestro Itinerante, que ejecuta la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) en alianza interinstitucional con la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), 19 personas en proceso de reincorporación y 5 en proceso de reintegración culminaron con éxito su formación como bachilleres académicos.
En los municipios de La Unión, Túquerres, Pasto, Ricaurte, Tumaco, Roberto Payán, Magüí Payán y El Charco se llevaron a cabo las diferentes ceremonias de clausura, en las que se reconoció el esfuerzo de cada una y cada uno de los participantes, quienes coinciden en que la educación es el camino hacia la paz.
Itact Oliva, coordinadora de la ARN en el departamento, resaltó la importancia de esta Estrategia, que contribuye al tránsito a la vida civil de las personas en reincorporación y reintegración: “En esta vigencia acompañamos a un total de 107 personas que se inscribieron en esta Estrategia, y hoy celebramos que 24 de ellas se gradúan, mientras que las demás continúan avanzando en los diferentes ciclos educativos", destacó.
La Estrategia Maestro Itinerante es una propuesta de educación flexible que lleva el aula directamente a las personas en los territorios más apartados del país, facilitando el acceso a la educación básica primaria, media y secundaria donde la oferta educativa pública es limitada. En lugar de que los estudiantes deban trasladarse a un centro educativo, los maestros y tutores llegan a los territorios, brindándoles herramientas pedagógicas y tecnológicas, así como un acompañamiento humano que reconoce sus contextos y saberes previos.
Gracias a los esfuerzos tanto de los docentes como de los participantes, quienes, entre sus quehaceres diarios lograron culminar sus ciclos educativos, en este 2025 se alcanzó un hito significativo: la primera generación de firmantes de paz graduados como bachilleres académicos en el municipio de El Charco, un territorio marcado por una deuda histórica producto del conflicto armado.
Las y los firmantes de paz tienen la convicción de que la educación es el camino hacia la paz. Así lo expresó Segundo Urreste, firmante de paz del municipio de El Rosario: “Quería darle una orientación a mi vida, porque después de la guerra nos quedamos a oscuras. Como firmantes nos apoyamos unos a otros, y agradezco al profesor que nos ayudó a mejorar nuestras vidas. También conté con el apoyo de mi familia y ahora me siento con una orientación más clara y con el deseo de seguir adelante".
La educación no solo abre puertas al conocimiento, sino que también contribuye de manera esencial a la construcción y sostenimiento de la paz. Permite desarrollar capacidades críticas, fortalecer proyectos de vida y promover relaciones basadas en la convivencia, el respeto y los derechos humanos. El acceso a una formación académica digna ayuda a romper ciclos de exclusión social y económica, brinda herramientas para la participación activa en la sociedad y fomenta una ciudadanía plena que rechaza la violencia y apuesta por soluciones pacíficas a los problemas colectivos.